5 motivos de una baja velocidad en Internet

¡No me va interneeeeeet! ¿Cuántas veces hemos escuchado algo así por culpa de la baja velocidad en Internet? Que internet nos funcione lento, se puede deber a muchos motivos y es importante saber identificar en qué punto de la conectividad estamos perdiendo velocidad.

La causa más común de esta pérdida de velocidad suele tener su origen en el wifi, siendo el uso de cable la forma con más garantías para que esto no suceda, pero también podemos encontramos con problemas de software o hardware.

¿En qué debemos fijarnos para identificar el origen de la pérdida de velocidad? Realiza una prueba de velocidad y si es menor de la esperada, sigue leyendo para encontrar la causa.

5 razones de la mala velocidad en Internet

1. Conexión al router por cable o por wifi

Lo primero que debemos tener en cuenta es si nos conectamos a Internet por wifi o directamente por cable, ya que las altas velocidades de fibra que ofrecen hoy en día los distribuidores de comunicaciones sólo se pueden aprovechar al 100% si realizamos la conexión por cable. Si nos conectamos por wifi, es normal que la velocidad sea mucho menor, ya que el wifi g, el más utilizado, tiene una velocidad teórica máxima de 56Mbps, mientras que el wifi en la velocidad máxima teórica en los componentes de mejor calidad es de 150 o 300 Mbps, velocidades a las que nunca se llega.

Si utilizamos una conexión wifi en la banda de 5 Ghz, la velocidad máxima es bastante superior. Además utilizando un router y un receptor de gama alta probablemente sí podamos alcanzar los 300 megas sin necesidad de cables al lado del router, pero son casos aislados que requieren una inversión considerable en dispositivos de red. También deberemos tener en cuenta que esta banda es mucho más sensible a la distancia entre los dispositivos.

Teniendo claro las limitaciones a las que nos enfrentamos eligiendo una conexión wifi, podemos continuar identificando otros orígenes de pérdida de velocidad, realizando una conexión por cable (a ser posible, con un cable de categoría 5e o superior) directamente al router. Sólo de esta forma, podremos saber realmente si la velocidad contratada es la que obtenemos o debemos seguir buscando otros motivos de pérdida de velocidad.

2. Colocación inadecuada del router o repetidor (emisor wifi)

Nos podemos conectar directamente al router por wifi o utilizar otro punto de acceso, como puede ser un repetidor. En cualquier caso, es muy importante su localización. No debemos colocar el router próximo a otros dispositivos, detrás de un mueble o cerca de paredes.

Sería ideal situar el router o punto de acceso, lo más centrado posible dentro de la vivienda/oficinas, para que se pudiese distribuir la cobertura de la forma más homogénea posible.

Una adecuada colocación del emisor, resulta fundamental para lograr la mejor calidad de señal posible y no sufrir una pérdida de velocidad de la misma, ya que estar conectado al wifi, implica no disponer de toda la velocidad contratada.

3. El hardware ante la conexión a Internet

Habiendo realizado las valoraciones anteriores, conectando por cable y wifi, si conectados por cable continuamos teniendo pérdida de velocidad, debemos descartar problemas de hardware. Para ello, lo primero que haremos será cambiar todos los cables. Ya sea el RJ-11 que conecta el router al PTR como el RJ-45 que conecta nuestro router con la ONT, debemos asegurarnos de que son de categoría 5e o superior (en el caso del RJ-45) y de que ambos están correctamente conectados y no estén dañados. También cambiaremos los cables que conectan nuestro ordenador con el router principal por otros también de categoría 5e o superior para garantizar la máxima velocidad de toda la red.

En el caso de no superar los 100Mbps debemos asegurarnos de que tanto el router como nuestro ordenador tienen tarjetas de red Gigabit Ethernet ya que, de lo contrario, no recibiremos mayor velocidad.

Deberemos tener en cuenta, que algunos modelos de router dan problemas cuando tienen conectados al mismo tiempo dispositivos Fast Ethernet y Gigabit Ethernet (configurando toda la red como Fast Ethernet 10/100), por lo que para realizar las pruebas debemos hacerlas solo con el equipo de pruebas correspondiente.

4. El software ante la velocidad en Internet

Llegados a este punto hemos descartado que sea problema de la red, de la instalación de nuestra casa, del wifi, de los cables utilizados, de la tarjeta de red de nuestro ordenador y del router, por lo que lo siguiente que debemos probar es el software del equipo.

Internet puede funcionar más despacio de lo normal por numerosos motivos, por ejemplo, muchas aplicaciones en segundo plano utilizando ancho de banda, una mala configuración del firewall, etc.

Para aislar este problema lo primero que haremos será arrancar nuestro ordenador en modo seguro con funciones de red. De esta manera nos aseguraremos de que Windows solo carga el software esencial para el funcionamiento del sistema y ninguna aplicación adicional como antivirus o aplicaciones de descarga.

El modo seguro de Windows puede iniciarse de diferentes formas:

Pulsando F8 durante el arranque del sistema y eligiendo dicho modo.

Los sistemas UEFI con Windows 8/10, desde las opciones de reinicio avanzadas del sistema.

motivos-velocidad-internet

Una vez en el modo a prueba de fallos solo nos queda hacer un test de velocidad para comprobar si esta ha mejorado respecto al modo normal.

Si la velocidad sigue siendo mala, lo último que podemos hacer es descargar una imagen de Ubuntu y grabarla a un DVD o CD. Arrancamos nuestro ordenador desde dicho medio en modo Live (para probarla desde la RAM, sin instalar nada) y desde Ubuntu medimos de nuevo la velocidad.

En caso de que la velocidad ahora sea correcta, lo más probable es que el antivirus, el firewall o alguna otra aplicación esté consumiendo más ancho de banda de lo normal, por lo que debemos ir a Windows y revisar este aspecto. Si desde Ubuntu la velocidad sigue siendo muy reducida, lo único que nos queda es llamar a nuestra compañía ya que es posible que o la línea esté mal o el router esté dañado, pero estaremos seguros de que no es culpa nuestra.

5. Conexión con VPN o proxy

El uso de servicios VPN se ha convertido en algo muy habitual entre los usuarios. Nos permite conectarnos a servicios que puedan estar restringidos geográficamente, podemos cifrar la conexión cuando navegamos por una red wifi pública, ocultar la dirección IP… En definitiva, son herramientas que nos permiten mejorar la privacidad y seguridad al navegar, además de otorgarnos algunas posibilidades añadidas.

Ahora bien, cuando utilizamos una VPN o proxy también podemos sufrir problemas en la conexión. Esto se traduce especialmente en pérdida de velocidad. Si estamos navegando a través de una VPN podemos experimentar cortes y problemas en la conexión. Puede ser la causa de que al navegar la velocidad que nos llega sea muy limitada.

Si este es nuestro caso debemos optar por conectarnos a otro servidor diferente o incluso cambiar de servicio VPN. Así lograremos una mejor velocidad que nos permita navegar correctamente.

 

Estos son los 5 motivos principales que dan lugar a una baja velocidad en internet. Haz las pruebas oportunas o contacta con profesionales que harán que empieces a trabajar con la red en la velocidad que mereces.

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